sábado, 21 de julio de 2012

Comentario de un fragmento de El Cantar de Mio Cid

Ya por la ciudad de Burgos el Cid Ruy Díaz entró.
Sesenta pendones lleva detrás el Campeador.
Todos salían a verle, niño, mujer y varón,
a las ventanas de Burgos mucha gente se asomó.
¡Cuántos ojos que lloraban de grande que era el dolor!
Y de los labios de todos sale la misma razón:
"¡Qué buen vasallo sería si tuviese buen señor!"

De grado le albergarían, pero ninguno lo osaba,
que a Ruy Díaz de Vivar le tiene el rey mucha saña.
La noche pasada a Burgos llevaron una real carta
con severas prevenciones y fuertemente sellada
mandando que a Mío Cid nadie le diese posada,
que si alguno se la da sepa lo que le esperaba:
sus haberes perdería, más los ojos de la cara,
y además se perdería salvación de cuerpo y alma.
Gran dolor tienen en Burgos todas las gentes cristianas
de Mío Cid se escondían: no pueden decirle nada.
Se dirige Mío Cid adonde siempre paraba;
cuando a la puerta llegó se la encuentra bien cerrada.
Por miedo del rey Alfonso acordaron los de casa
que como el Cid no la rompa no se la abrirán por nada.
La gente de Mío Cid a grandes voces llamaba,
los de dentro no querían contestar una palabra.
Mío Cid picó el caballo, a la puerta se acercaba,
el pie sacó del estribo, y con él gran golpe daba,
pero no se abrió la puerta, que estaba muy bien cerrada.
La niña de nueve años muy cerca del Cid se para:
"Campeador que en bendita hora ceñiste la espada,
el rey lo ha vedado, anoche a Burgos llegó su carta,
con severas prevenciones y fuertemente sellada.
No nos atrevemos, Cid, a darte asilo por nada,
porque si no perderíamos los haberes y las casas,
perderíamos también los ojos de nuestras caras.
Cid, en el mal de nosotros vos no vais ganando nada.
Seguid y que os proteja Dios con sus virtudes santas."
Esto le dijo la niña y se volvió hacia su casa.
Bien claro ha visto Ruy Díaz que del rey no espere gracia.
[…]

ESTRUCTURA EXTERNA.
Se trata de un fragmento en verso perteneciente al Cantar del Destierro del Poema de Mío Cid. Es un texto fundamentalmente narrativo y descriptivo, aunque también encontramos diálogo en estilo directo a partir del verso 28, en el que la niña intenta convencer al héroe que salga de la ciudad; por tanto, en este fragmento también encontramos argumentación: No nos atrevemos, Cid, a darte asilo por nada, /porque si no perderíamos los haberes y las casas, /perderíamos también los ojos de nuestras caras. (V. del 31 al 33)

Desde un punto de vista métrico hemos de anotar las siguientes características: los versos son amétricos, aunque tienden a regularizarse en 16 sílabas; por tanto, son versos compuestos de arte mayor, con una cesura que divide los versos en hemistiquios desiguales -heterostiquios. La rima es asonante en todos los versos, por tanto continua. Los versos forman dos series, cada una con una rima diferente: la primera del verso 1 al 7, con rima aguda en o; y la segunda, del verso 8 al 37, con rima llana en a-a.

ESTRUCTURA INTERNA.
Podemos señalar los siguientes núcleos temáticos del texto:
*1/7: Descripción de la entrada del héroe en la ciudad de Burgos seguido por sus huestes y también descripción de la compasión que sienten sus habitantes por la injusticia que sufre.
*8/17: Los burgaleses no pueden saludar ni recibir en Burgos al Cid porque una carta real ha prohibido albergarlo.
*18/26: El Cid viendo tal recibimiento se dirige a la posada donde habitualmente se hospedaba, pero nadie le abrió a pesar de los gritos de la hueste que acompañaba al héroe.
*27/37: La única que se atreve a explicar ese mal recibimiento es una niña.

TEMA.
Recibimiento hostil que los burgaleses hacen al Cid al pasar éste por la ciudad, a consecuencia de una orden real.

RESUMEN.
Los burgaleses al ver pasar al Cid y sus hombres sienten lástima de él, pero se esconden en sus casas porque una carta del rey prohíbe bajo amenazas severas hospedar al caballero. En esta tesitura el Cid se dirige a donde se alojaba otras veces y comprueba que no le abren ni ante las voces insistentes de sus hombres ni con la patada que da enfurecido a la puerta él mismo. Tan solo una niña se atreve a hablar para rogarle que no les comprometiera porque una carta real había prohibido darle alojamiento.

ANÁLISIS DE LA FORMA.
Plano prosodemático.
La entonación predominante es la enunciativa como corresponde a una narración de unos hechos que acaecen a unos personajes que no se identifican con el juglar narrador. Las acciones se desgranan en la historia sin que el narrador proyecte su subjetividad, nada más que cuando expresa el dolor de los burgaleses con enunciados exclamativos 5 y 7: ¡Cuántos ojos que lloraban de grande que era el dolor! /Y de los labios de todos sale la misma razón: / "¡Qué buen vasallo sería si tuviese buen señor!"
Nos encontramos varios vocativos con una entonación exclamativa -apóstrofes: Campeador, 31 y 34, al igual que el epíteto épico de 28: Campeador que en bendita hora ceñiste la espada.

Plano morfosintáctico.
Los adjetivos del texto no son muchos. Hay que tener en cuenta su carácter narrativo y dinámico. En cuanto a la clase de adjetivos los hay especificativos y pospuestos: noche pasada (10), gentes cristianas 16; antepuestos: grandes voces, real carta. Tal vez los más interesantes sean los adjetivos del 11: llevaron una carta con severas –epíteto- prevenciones y fuertemente sellada –adjetivo ponderado con un adverbio. De manera especial se describe la orden a la que tienen tanto miedo como para no dar acogida al Cid. Hemos de tener en cuenta que esos mismos adjetivos los repite la niña al final del texto 30.
Los verbos son muchos con lo que el texto adquiere mucho dinamismo. La variedad de tiempos verbales tiene que ver con el acto comunicativo en el que se desarrolla el discurso; es decir, hemos de figurarnos al juglar rodeado de público que va contando, describiendo, representando la historia...; con el afán de aproximar los hechos pasados al momento del recitado. Esta alternancia de tiempos evita la monotonía narrativa.
Así nos encontramos con: pretéritos perfectos, que es un tiempo narrativo, entró 1, asomó 4...; pretéritos imperfectos, que se usa sobre todo en las descripciones, salían a verle 3, lloraban 5, osaba 8, escondían 17...; presentes de indicativo, con valor de presente histórico[1]: lleva 2, sale 6, tiene 9, tienen 16, pueden 17, se dirige 18


La sintaxis está acorde al carácter descriptivo/narrativo del texto: abundan las estructuras sintácticas propias de este discurso: simples 1/7, 22, 23: Ya por la ciudad de Burgos el Cid Ruy Díaz entró. / Sesenta pendones lleva detrás el Campeador. / Todos salían a verle, niño, mujer y varón, /a las ventanas de Burgos mucha gente se asomó; coordinadas 8/9: De grado le albergarían, pero ninguno lo osaba, / que a Ruy Díaz de Vivar le tiene el rey mucha saña y en los versos 24/26, 36737; subordinadas sustantivas de CD de estilo indirecto: 10/15: mandando que a Mío Cid nadie le diese posada, / que si alguno se la da sepa lo que le esperaba: / sus haberes perdería, más los ojos de la cara, / y además se perdería salvación de cuerpo y alma.
En el texto hay algún detalle que pone de manifiesto la eliminación de todo lo accesorio: el diálogo de la niña con el Cid no hay verbos introductorios ni respuesta de éste. Hay que recordar que el juglar no puede ´enrollarse`.
La transmisión oral por medio del canto o del recitado se muestra en la aparición de figuras retóricas relacionadas con la repetición que favorecen el ritmo. Es el caso de los elementos binarios (“los cuerpos y las almas”, “los bienes y las casas”).
Encontramos las siguientes figuras literarias desde este plano del lenguaje: pleonasmos muy propio de los cantares: V. 3 Todos salían a verle, niño, mujer y varón, en el verso 5, Cuantos ojos que lloraban y en el verso 14, más los ojos de la cara.

Plano léxico-semántico.
La mayor parte de los sustantivos son concretos. Estamos ante una narración de hechos acaecidos a unos personajes. En general, el léxico es sencillo.
Nos encontramos con epítetos épicos, que son una característica de los cantares de gesta y que sirven para caracterizar de una manera rápida y repetitiva a los principales personajes: campeador que en bendita hora ceñiste espada, 28.
Los principales campos semánticos que encontramos se refieren a:
*Hospedaje: albergarían, dar posada, puerta cerrada, abrir, los de dentro, acogeros...
*Sentimientos de odio, ensañamiento: saña, no osar decir, miedo al rey, prohibir, no tener la gracia, no contestar palabra.
*Tropa militar: guerreros, grandes voces, espoleó, su caballo, estribo, patada. Campeador, descabalgaba, espada.
Como hemos visto en los anteriores planos, apenas encontramos figuras literarias. La narración busca despertar el interés por la historia en sí misma, sin hacer uso de adornos literarios. Tan solo encontramos las siguientes metonimias: ¡Cuántos ojos que lloraban de grande que era el dolor! 4, y ...de los labios de todos sale la misma razón... 6; se utiliza ojos en vez de personas y labios por boca.

ANÁLISIS DEL CONTENIDO.
Nos encontramos con un fragmento que pertenece al primero de los cantares, al Cantar del destierro, cuando Alfonso VI expulsa a su vasallo de las tierras de Castilla. En este sentido es necesario recordar unas de las características de la épica castellana, que es su base histórica: casi todos los personajes que aparecen en el cantar existieron realmente; y también los hechos que protagonizaron fueron ciertos. Esto no quiere decir que el cantar sea un documento exclusivamente histórico.
Este carácter realista también se puede observar en otros detalles: los lugares en los que se protagonizan los hechos existen: Burgos, Santa María...; los gestos descritos por el juglar referidos al héroe son los propios de una persona de carne y hueso que se encuentra en la situación del Cid: como cuando no le abren la puerta y enfadado da una patada a la puerta... Estos detalles nos hacen verosímil la narración.
Sin embargo, y como ya he comentado anteriormente, no todos los hechos narrados son históricos. En este fragmento nos encontramos con un pasaje, el del encuentro del Cid con la niña, que con toda seguridad es de invención del juglar. Y no está mal colocado. Se establece una antítesis temática muy efectiva: la dureza militar de una tropa en camino del exilio es contrapuesta a la emotividad de una niña que ruega al héroe que no haga nada que pueda comprometer a los habitantes.
Otro aspecto a comentar son las notas que el juglar utiliza para caracterizar al héroe: la admiración de popular, -los burgaleses se identifican con el Cid, al que consideran un buen noble.
Algunas notas más que se pueden observar en el texto que identifican a los cantares de gesta son: su métrica irregular ya comentada, el anonimato en cuanto a su autoría, los hechos narrados se refieren al reino de Castilla...
El texto es un reflejo de la sociedad y de la historia medieval: el Cid es un personaje medieval. Reconquista tierras a los moros, pero también lucha contra otros nobles cristianos, algo normal de esa época.
Hay otro dato curioso cuando en el verso 16 se afirma: Gran dolor tienen en Burgos todas las gentes cristianas... ¿Tan solo se compadecían los cristianos? ¿Todos los habitantes de Burgos eran cristianos? No, sabemos que hay otros habitantes de religión judía que probablemente les diera igual la suerte del Cid. Hemos de recordar como antes de salir de Burgos engaña a unos judíos haciéndoles creer que un arca llena de arena contenía todas sus riquezas.
Por último, hay que señalar que el género literario que refleja el mundo de la nobleza es la épica, así como el de la lírica es propio del pueblo más bajo.

CONCLUSIONES.
Poema épico en versos amétricos con tendencia a regularizarse en 16 sílabas -hexadecasílabos-, rima monorrima asonante. Los versos forman series irregulares.
El poema muestra una gran agilidad narrativa conseguida gracias a la presencia de numerosos verbos. En cuanto los tiempos, quizá lo más resaltable es el uso del presente continuo o histórico por la gran plasticidad con la que presenta las escenas.
El juglar no utiliza ningún recurso ornamental: no hay figuras retóricas.
Además, hemos de resaltar la habilidad del juglar para pasar de un ambiente guerrero a un ambiente más humano y tierno, como es el pasaje de la niña.
Por último, señalar el carácter relista y verídico del texto.

OPINIÓN PERSONAL.
Este texto es muy interesante porque es muy representativo de la épica en general y de la obra en particular, sobre todo por la capacidad narrativa-interpretativa del juglar.


[1] Este uso de los tiempos permite casi ver los hechos como si estuvieran ocurriendo en ese momento.

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